
Con este título de entrada es posible que muchos sepan a qué me estoy refiriendo. No es poco conocido que siempre se ha llamado "la profesión más antigua del mundo" a la prostitución, algo a lo que queriendo o sin querer se ven abocadas millones de personas en todo el mundo. Es más, en España hay cerca de 300.000 personas decicándose a ello, más de 100.000 y prostitutas y los españoles nos gastamos 50 millones de euros al día en prostitución (¡alguien se ha gastado mi parte!), lo que corresponde a un 2% del
PIB (Producto Interior Bruto) anual de España. Alucinante. Pero eso sólo son datos a modo de curiosidad, lo que pretendo hacer en esta entrada es demostrar que la prostitución no es la profesión más antigua del mundo.
¿Cómo? Pues muy sencillo: encontrado alguna profesión aún más antigua que esa. ¡Razonemos juntos! A ver, las prostitutas cobran un dinero por sus servicios. ¿Cuándo se inventó el "dinero"? Seguramente en alguna próspera civilización antigua, como la China o la Egipcia. Pero claro, si había dinero, los que pagaban a las meretrices lo ganaban de algún modo, seguramente trabajando. Por tanto, ya había otro trabajo anterior a la prostitución.

Dejemos de buscar en la Historia, que es muy reciente. Vayámonos a la Prehistoria, esa época de la que no se tienen documentos escritos. No existía dinero, por lo que las posibles prostitutas cobrarían sus servicios a cambio de algo (si no cobrasen no serían prostitutas, claro está), pongamos un trozo de carne para comer. Tendría sentido, ¿no? Por supuesto, ese pedazo de carne no se genera espontáneamente, alguien tendría que haberlo cazado. Así que una profesión más antigua aún es la de cazador. Lógica aplastante.
Pongamos ahora el ejemplo de que el cerebro de nuestros antepasados no estuviese tan desarrollado como para entender el concepto de "yo te doy algo - tú me das algo". Simplemente, si una hembra (no sé si denominarlos "hombres y mujeres" a estas alturas de la evolución humana) vendía su cuerpo, puede que quisiese que la protegiese de alguna bestia, o le pintase un bonito mamut en la pared de su cueva. Así que antes de la prostitución, ya existían los guardias y los pintores, mira tú por dónde. Y, por supuesto, existía la profesión de prestamista, ya que la hembra prestaba su cuerpo para obtener algo.
Y bueno, ¿si el macho prometía a la hembra algo que después del acto no cumplió? Entonces, amigos míos, la profesión más antigua del mundo es la de político. Ni más ni menos.
Disculpadme por esta entrada tan tonta (¡pero acertada!), anoche tuve un momento de cuestionable lucidez y razoné eso mismo sin saber por qué. El caso es que ya he acabado los exámenes y me quiero permitir esta ida de pinza que me ha dado hoy xD. ¡Saludos, puteros!