El pasado lunes 9 de noviembre de 2009, Carl Sagan habría cumplido 75 años. Para quien no lo sepa, fue uno de los más grandes divulgadores científicos del S.XX, que murió a la pronta edad de 62 años en 1996 a causa de una neumonía derivada de una larga enfermedad de la médula ósea. Una de sus grandes pasiones fue la astronomía, de la que dejó un gran legado de trabajo científico e incluso novelas (tal vez la más conocida sea Contact, que en 1997 fue llevada al cine por Robert Zemeckis estando protagonizada por Jodie Foster). Pero no es de eso de lo que voy a hablar, si no del libro titulado Un punto azul pálido.Fue a raíz de una fotografía tomada por la nave sonda espacial Voyager 1 en febrero de 1990, a más de 6.000 millones kilómetros de la Tierra (lo que es bastante más allá de la órbita del planeta enano Plutón). La fotografía en cuestión es la siguiente, titulada Pale Blue Dot:
Lo que veis en esa imagen rodeado por un círculo rojo es el planeta Tierra. Nuestra Casa. Esa espectacular fotografía inspiró a Sagan a escribir estas líneas que os pongo a continuación, que recomiendo leer a todo el mundo:Mira ese punto. Eso es aquí. Eso es casa. Eso es nosotros. En él se encuentra todo aquel que amas, todo aquel que conoces, todo aquel del que has oído hablar, cada ser humano que existió, vivió sus vidas. La suma de nuestra alegría y sufrimiento, miles de confiadas religiones, ideologías y doctrinas económicas, cada cazador y recolector, cada héroe y cobarde, cada creador y destructor de la civilización, cada rey y cada campesino, cada joven pareja enamorada, cada madre y padre, cada esperanzado niño, inventor y explorador, cada maestro de moral, cada político corrupto, cada “superestrella”, cada “líder supremo”, cada santo y pecador en la historia de nuestra especie vivió ahí – en una mota de polvo suspendida en un rayo de luz del sol.
La Tierra es un muy pequeño escenario en una vasta arena cósmica. Piensa en los ríos de sangre vertida por todos esos generales y emperadores, para que, en gloria y triunfo, pudieran convertirse en amos momentáneos de una fracción de un punto. Piensa en las interminables crueldades visitadas por los habitantes de una esquina de ese pixel para los apenas distinguibles habitantes de alguna otra esquina; lo frecuente de sus incomprensiones, lo ávidos de matarse unos a otros, lo ferviente de su odio. Nuestras posturas, nuestra imaginada auto-importancia, la ilusión de que tenemos una posición privilegiada en el Universo, son desafiadas por este punto de luz pálida.
Nuestro planeta es una mota solitaria de luz en la gran envolvente oscuridad cósmica. En nuestra oscuridad, en toda esta vastedad, no hay ni un indicio de que la ayuda llegará desde algún otro lugar para salvarnos de nosotros mismos.
La Tierra es el único mundo conocido hasta ahora que alberga vida. No hay ningún otro lugar, al menos en el futuro próximo, al cual nuestra especie pudiera migrar. Visitar, sí. Colonizar, aún no. Nos guste o no, en este momento la Tierra es donde tenemos que quedarnos.
Se ha dicho que la astronomía es una experiencia de humildad y construcción de carácter. Quizá no hay mejor demostración de la tontería de los prejuicios humanos que esta imagen distante de nuestro minúsculo mundo. Para mí, subraya nuestra responsabilidad de tratarnos los unos a los otros más amablemente, y de preservar el pálido punto azul, el único hogar que jamás hemos conocido.
Qué pequeños somos, ¿verdad?

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Que Dan Brown sabe enganchar con sus novelas no cabe duda. Entre sus obras cuenta con auténticos best-sellers como El Código da Vinci (2003) o Ángeles y Demonios (2000). El pasado 29 de octubre salió a la venta en España y latinoamérica su nueva novela, El Símbolo Perdido, que promete convertirse en otro súperventas mundial. Pero no te pienses que esto de escribir thrillers con absorbentes argumentos está en manos de unos pocos elegidos. Ni mucho menos. Tú también puedes hacerlo, y te voy a enseñar cómo.

By marcos32
He de reconocer que desde pequeño siempre he sido un gran lector. Casi todos los días, antes de irme a dormir, acostumbro a leer un rato para conciliar el sueño. Y desde este verano lo hago con
La segunda novela cuenta cómo Millenium y sus colaboradores están trabajando en la publicación de un libro que removerá los cimientos de la policía y la política sueca, al desvelar importantes tramas de trata de blancas que salpican a altos cargos suecos. Pronto, todo se transforma en una auténtica caza de brujas de la que Lisbeth Salander se ve obligada a huir para esconderse de la justicia y de un pasado que intenta asesinarla. La tercera novela es continuación inmediata de la segunda, por lo que desvelar el argumento queda descartado.
En cuanto al autor, Stieg Larsson (1954-2004), podemos decir que fue un periodista sueco que no saltó a la fama como escritor hasta su muerte. Gran perseguidor de la ultraderecha nazi, el racismo, el sexismo y cualquier tipo de discriminación, recibió varias amenazas de muerte por su trabajo periodístico. Un infarto le mató subiendo las escaleras unos días después de haber entregado a su editor su última novela, y a pocos meses de ver publicada su primera. Quizá, si el ascensor de su edificio no hubiese estado averiado ese día, sus novelas nunca hubiesen salido de Suecia. O quizá seguiría ampliando la saga con más buena literatura de ficción. Nunca se supo si tenía intención o no de continuar con Millenium.
, 2009) [
Acción bélica estadounidense dirigida por Quentin Tarantino. El teniente americano Aldo Raine (Bradd Pitt) organiza a un grupo de soldados para matar a tantos nazis como puedan en su propio territorio. Junto a la agente secreto Bridget Von Hammersmark (Diane Kruger) intentarán acabar con los altos cargos del regimen nazi. El destino hace que todo vaya a tener lugar en el parisino cine de Shosanna Dreyfus (Mélanie Laurent), que independientemente de Los Bastardos planea vengarse del coronel nazi Hans Landa (Christoph Waltz), que asesinó a su familia cuando ella era una niña.
Aunque no sea la película más tarantinesca del mundo, no deja de ser muy buena. Una buena combinación de acción y, por qué no, humor. Gran parte de la alta calidad de la cinta es la interpretación de Waltz, que cada escena en la que aparece se tiñe de profesionalidad. Sin él y sin el carismático (y tal vez sobrevalorado) Pitt, Inglorious Basterds habría sido una película de ese montón que intenta representar la Segunda Guerra Mundial bajo una perspectiva "alternativa". Porque eso sí, que nadie pretenda ver la película con la intención de aprender historia: Tarantino libra aquí su propia guerra.
, 2009) [
Terror español dirigido por Jaume Balagueró y Paco Plaza. La historia transcurre instantes después del final de la primera entrega, [•REC] (2006). Un grupo GEO de la policía se adentra en el fatídico edificio infectado de zombis junto con un supuesto funcionario del Ministerio de Sanidad para intentar esclarecer y solucionar lo acontecido. Lo que parecía una simple misión de reconocimiento se transforma en una lucha a vida a muerte en la que nada es lo que aparenta a simple vista.
Grandes espectativas era lo que tenía para esta película. Pero aparte de ser más de lo mismo, tal vez con menos tensión y sustos, el guión parece haber sido escrito deprisa y corriendo, yéndose por unos derroteros que se escapan a toda lógica, llegando a despertar una sonora carcajada en uno de los momentos de máxima tensión, y no precisamente una de esas risas liberadoras de nervios. Ni punto de comparación con la primera. Si Balagueró y Plaza quieren continuar la franquicia, espero se armen de un buen libreto.
Ciencia-Ficción estadounidense dirigida por James Cameron. Tras vagar perdida por el espacio durante décadas, la teniente Ripley (Sigourney Weaver) es rescatada. Al contar su historia, nadie le cree: el planeta en el que sucedió todo ahora es una colonia que no ha dado problemas. Pero estos no tardan en surgir, lo que provoca que un grupo de marines, con Ripley como consejera, parta fuertemente armado al planeta para averiguar qué pasó con los colonos. Pronto descubrirán que las fantasías de Ripley son reales, y se han multiplicado.
Comedia fantástica estadounidense dirigida por Tim Burton. Un feliz matrimonio (Geena Davis y Alec Baldwin) muere repentinamente en un accidente de coche. Sus fantasmas aún siguen vagando por la casa cuando los nuevos inquilinos, una pareja bastante snob, la habitan. Su extraña hija (Winona Ryder) parece ser la única capaz de verlos. Los fantasmas deciden contratar los servicios de Beetlejuice (Michael Keaton), un excéntrico personaje, para expulsar a la nueva familia de la casa. Pero parece que Beetlejuice tiene más motivos para hacerlo que la simple diversión.
Una de las películas de mi infancia, que decidí rescatar para verla con un poco más de mentalidad adulta. Y, como no podía ser de otro modo, lleva la firma de Burton por todas partes, aún con los inconvenientes que la época presentaba para la animación por ordenador. Tampoco podía faltar la música de Danny Elfman, que acompaña a Burton en todas sus grandes gestas. No sé por qué, pero con unos años más a las espaldas, no disfruté tanto de la película como en su época. Le falta gancho, que tal vez sea lo difícil que resulta a veces distinguir el verdadero argumento de las paranoias de Burton.
