En La curiosidad mató al mono no se aloja ningún archivo de los anunciados, solamente se muestran los enlaces a páginas externas que llevan a ellos. Los archivos son sólo de evaluación, han de ser borrados en menos de 24 horas tras su descarga, debiéndose comprar en los sitios oficiales si se quiere conservar por más tiempo. Este blog y su administrador no se responsabilizan del uso de los archivos después de descargados, al igual que de los comentarios vertidos por sus visitantes en esas u otras entradas.
Lo sé. Y lo siento. Tengo este asunto muy abandonado. Entre la falta de tiempo por la universidad, la falta de ánimo por no ver esto despegar y la falta de ganas por ser un vago, estoy dejando al mono muy descuidado. Cuando termine los exámenes estoy pensando en dar un cambio radical al blog, mudándome a un dominio propio y migrando a Wordpress, porque Blogger frena mucho la expansión. Para intentar hacer despegar esto antes de que se estrelle definitivamente. Pero mientras tanto...
Twitter. En efecto, me he hecho una cuenta en la red de microblogging más famosa del mundo. Actualizo bastante a menudo, con pequeñas curiosidades encontradas por ahí, pensamientos que surcan mi nublada mente o simples idas de pinza para matar el tiempo, concentrado en 140 caracteres. Así que si quieres seguirme, no tienes más que buscar por @_Armaggedon_ y hacer efectiva tu devoción hacia mí xD.
De todos modos, y en la medida de lo posible, no dejaré que este blog muera hasta que deje totalmente operativo el nuevo, que no será hasta dentro de varias semanas. Pero oye, mientras tanto, nunca está de más twittear un poco :-)
Mientras daba vueltas ayer por el servicio Google AdSense, me topé casi sin querer con una sección de la que ni siquiera sabía de su existencia. De hecho, es bastante posible que no vuelva a encontrarla, porque la página tiene tantos recovecos y opciones de configuración menores, que es una auténtica locura de información. El caso es que, como digo, llegué a una sección en la que se me indicaba el tipo de enlaces publicitarios que mis lectores (¡vosotros!) visitan más a menudo. Los porcentajes arrojan un resultado indiscutible: sois todos unos viciosillos.
Ahora entiendo el nombre de este blog, La curiosidad mató al mono, porque esto está lleno de monos que se matan saciando su curiosidad :-D.
No debería ser ninguna sorpresa el que os diga que a los estadounidenses les gustan mucho las armas, explosiones y destrucciones en general. Y no me explico ese afán que tienen por convertir todo a escombros y cenizas. Y más en pos de saciar la curiosidad del mono que de otra cosa, muchas veces me he preguntado a mí mismo cuántas veces se habrá destruido la ciudad de Nueva York en el cine. La verdad, no esperaba que ese fuese un tema de conversación muy recurrente ni que nadie se hubiese tomado la molestia de crear una lista que respondiese a mi pregunta. Pero, como tantas otras veces, estaba equivocado.
Porque siempre hay algo o alguien que lo sabrá. Ya que, como dijo Einstein en su día, todos somos ignorantes, pero no todos ignoramos lo mismo. Aunque en este caso quien tiene la respuesta es la Wikipedia inglesa, como no podía ser de otro modo. Y no sé a vosotros, pero a mí 45 películas (hasta el 2009) me parecen pocas. Pero quién soy yo para decidir eso.
No os voy a pegar la lista completa aquí, al fin y al cabo la tenéis si pincháis en el enlace de arriba, pero he de reconocer que me ha parecido, cuanto menos, curioso. Y esto nació con el propósito de ser un blog de curiosidades, ¿no? No está en mi mano decidir el que lo haya logrado o no :-P
Lo reconozco, entrada chorra de relleno donde las haya xD.
"Muchos de los que viven merecen morir y algunos de los que mueren merecen la vida. ¿Puedes devolver la vida? Entonces no te apresures a dispensar la muerte."
Gran frase del mago Gandalf en los primeros compases de La Comunidad del Anillo (The Fellowship of the Ring, 1954). La frase en cuestión aparece en el capítulo La sombra del pasado, en la página 79 del libro editado en tapa dura por la editorial española Minotauro, durante una conversación con Frodo.
Vale, tenéis razón. Tal vez no sea un gran diseñador de moda famoso en el mundo entero (ni falta que hace, a decir verdad), pero algo intento aportar al mundillo de la ropa de calle. Y sí, seguramente nadie en el mundo más que yo vaya a vestirse jamás con esto que os voy a enseñar, pero a mí me hace ilusión y eso debería ser suficiente. Os presento, pues... ¡la Camiseta Oficial del Mono!
Porque sí, porque me apetecía hacer esta pequeña tontería y llevar al Mundo Real™ a mi querido Mono. Se trata de una camiseta negra (como no podía ser de otro mono modo), de manga corta y talla M. Bajo la imagen de la cabecera del blog, como podéis ver, se encuentra escrita la URL del mismo.
Así que ya sabéis, si veis a alguien por la calle con esa camiseta puesta, no dudéis en saludarme. Siempre me hace ilusión saber de gente que visita mi blog fuera de mi círculo de amigos :-)
El título no podía ser más claro: nuestro querido mono cumple dos años. Bueno, no es hoy 1 de agosto precisamente, si no que fue ayer 31 de julio. Pero llevaba tanto tiempo con la entrada del Zuma en el tintero que ni me acordé del aniversario, y decidí quitarme de una vez por todas de encima la entrada sobre el juego. Y ha llegado el momento de vestir nuestras mejores galas, si es que alguien gasta de eso.
Han sido dos años en los que hemos crecido mucho. Pasamos de unas pocas decenas de visitantes mensuales a unos lustrosos siete mil de media, que aunque no sea un ritmo vertiginoso, la verdad es que yo estoy encantado. No es desconocido que una gran afluencia de visitantes acude por las descargas directas de series, pero a mí que me registren.
Es curioso también la frecuencia de entradas, que tanto ha variado. Bastante irregular durante los primeros meses, prácticamente nula hasta que cumplió un año de vida, y un resurgimiento a partir de mediados del verano pasado. Ritmo que más o menos se ha mantenido hasta ahora, en el que hemos bajado un poco el ritmo debido a las vacaciones que todos tenemos derecho a disfrutar. Pero si la cosa funciona, todo parece indicar a que pronto volveremos con esas 25 entradas mensuales.
Esperamos seguirte viendo por aquí otro año más, al igual que te agradecemos tu visita, ya sea regularmente o no. Todas cuentan para seguir creciendo :-)
Cuando uno se pone a pensar en el mundillo del cine y todo lo que le rodea, es posible que salten a la cabeza una serie de preguntas sobre él, a las que no he sido capaz de contestar salvo con divagaciones mías. Porque por trivial que parezca, ¿qué le da la nacionalidad a una película? Por eliminación una a una de las posibles respuestas, he llegado a un resultado que no es tan estupendo como me gustaría.
A ver, empecemos. Lo que primero salta a la cabeza podría ser la nacionalidad del director de la misma. Pero eso en seguida se descarta porque en muchas ocasiones no son los directores los que eligen la cinta a filmar, sino que son las películas las que eligen quién se sienta en la silla de tela privilegiada. Y si esto no te convence, pongamos un ejemplo: el director alemán, y con perdón para los verdaderos directores, Uwe Boll, que entre su palmarés cuenta con cintas germanas, estadounidenses y canadienses. Descartada, pues, la nacionalidad del director.
Entonces, ¿será la de los actores, o al menos la de los protagonistas? Me parece que no hay que poner demasiados ejemplos para darnos cuenta de que no. La española Ágora, de Amenábar, que se estrenará en septiembre, tiene por protagonista a la británica Rachel Weisz. Y está rodada en inglés, por lo que el idioma en el que se hable tampoco sería nuestra respuesta.
Otra opción sería la localización de la película, dónde se desarrolla la acción. Basta con pensar en cualquiera de las británicas de James Bond y sus viajes alrededor del mundo para descartarlo. Con ese mismo ejemplo también eliminaríamos el país donde se rueda la cinta.
Y no sé a vosotros, pero a mí sólo se me ocurre una última posibilidad: la procedencia del dinero. La productora que financia el proyecto, que paga a todos los involucrados y que se queda la recaudación de la película. Y me parece lo menos apropiado, ya que es de donde menos talento sale. Pero bueno, ya se sabe que en este mundo el que tiene el dinero y lo pone sobre la mesa puede hacer lo que le dé la gana.
Hay que reconocerlo, a la humanidad nos gusta quejarnos. Ya sea de nuestros superiores, del clima, de los vecinos o del precio de las cosas. Vemos problemas por todas partes, y tenemos pocas soluciones con las que combatirlos. Y esto en el mundo de la informática también se ve reflejado a la perfección. La prueba de ello nos la da, como siempre, Google.
Ciento cincuenta y seis millones de problemas frente a treinta y un millones y medio de soluciones. Y, como bien apunta newyorkDC, tardan menos en surgir muchos problemas (0,07 segundos) que en encontrar pocas soluciones (0,12 segundos).
Para qué vamos a engañarnos, las marcas blancas son un gran invento, por mucho que se empeñe Telecinco en que pasemos de ellas (¡vendidos!). Además de más baratas, me parecen de igual o mayor calidad que las marcas normales en casi todas los productos que he probado. Una de las cosas que las hace especialmente más baratas es su sobrio aspecto por el que no han contratado a ningún súper diseñador, pero que en ciertas ocasiones puede despertar más de una sonrisa.
Y es que no hay cosa que odie más que los cartelitos de "sugerencia de presentación" en todos los alimentos que tengan una imagen del producto ya preparado. ¡Faltaría más, como si estuviésemos obligados a hacerlo exactamente igual que en la foto! Pero es que en ocasiones como esta, en los cereales marca blanca Boky Chocs, no tiene precio:
A ver, ¿por dónde empiezo? Un mono vestido de sport con una sudadera y una gorra que está a punto de comerse un tazón de cereales en la que la única leche que se ve es el chorro-pegote que cae desde la izquierda. ¡Pero es que el tío está como loco de contento! ¡Señor Mono, que no es para tanto, oiga! Pero nada, él pone la garganta en forma de corazón como si el cuento no fuese con él.
Que esa es otra, ¿habéis visto qué gran boca y qué pequeña garganta? Sólo la querrá para clavarle el puntiagudo labio superior a alguien, porque cualquiera toca eso sin protección. Pero bueno, no sé si le importará mucho tener la boca así de deforme, sobre todo viendo que sólo tiene una ceja, y para colmo está por encima de la gorra, que a ver cómo se come eso. Da igual, rematemos la faena con ese proto iPod que lleva en la mano, del que no sale cable alguno pero sin embargo el auricular está en la oreja del mono.
Todo ello rematado con la frase en la esquina inferior derecha de la imagen (que no se aprecia demasiado bien en la fotografía): "Sugerencia de presentación". Que menos mal, porque me tengo que poner así para poder comerme esos cereales y no sabría si desencajarme la mandíbula primero o limarme el labio...
Pero ahí no acaba la cosa, porque si damos la vuelta a la caja nos encontramos con esta otra perla:
Toda la familia Marky Blanky en una situación que no sabría decir muy bien a qué me recuerda. Pero no hay más que mirar a la jirafa hippie con la lengua fuera que parece estar sodomizando al cocodrilo deportista, o al elefante chulo de playa que está metiendo las narices donde no debe a la abeja buceadora. Todo ello contemplado por un cocodrilo friki, nuestro mono desencajado, un león deportista y un oso polar nadador.
Y luego nos preguntamos por qué los niños crecen con tanto trauma...
Allá por noviembre del pasado año os comentaba que a partir de ese día se podía acceder al blog a través de un .es, que únicamente redireccionaba al .blogspot.com de toda la vida. Pero todo lo bueno se acaba, y dado que no quiero pagar por seguir teniendo algo que no se utiliza apenas (unas 30 visitas al mes), he decidido no renovarlo.
Pensaba que no se iba a acabar tan pronto, que al menos me daría tiempo de avisar a los posibles interesados que ya no se podría acceder desde allí, pero calculé mal y ahora lo único que se ve es un mensaje de error de mi agente registrador, Hostinet. Fue bonito mientras duró, que se dice.
Sí, lo sé, no os tengo acostumbrados a tanto tiempo sin publicar nada. Pero me vais a tener que disculpar, he tenido una semana muy movidita, y otro tanto de lo mismo que me espera en esta que acabamos de inaugurar hoy. Por lo menos estos días de escasa actividad me han servido para darme cuenta de que las visitas diarias, así como los lectores a través del feed o del correo electrónico, apenas se han resentido. Me gusta, me gusta :). Pero vamos a lo nuestro. Hoy os quería enseñar unas animaciones en Flash que hice hace cinco años en mis ratos de tiempo libre, con el programa Adobe Flash. Vamos, lo que se dice ombliguismo puro y duro.
La primera lleva por título Unti, no por más razón que por ser la abreviatura del nombre por defecto que ponía el programa al guardarlo: Untitled-1. Decir que me llevó una tarde entera hacerlo, y eso que es lo más simplón del mundo.
Y el segundo no podía ser más tonto: un bucle infinito. En mi defensa diré que lo hicimos entre un amigo y yo y que el nombre del grupo, No Name, era en el que mi amigo tocaba por aquel entonces. Ahora lleva ya unos años con Colourless, y tan ricamente xD.
Ambos una porquería, lo sé, pero sigo atareado y no puedo ponerme aquí a escribir Biblia y media. Dadme unos días, por favor :P
Pues sí, me gusta ver series y películas en versión original. Habrá mucha gente que me tache de "friki", pero qué queréis que os diga, prefiero escuchar las voces originales de los actores que la de los dobladores, que en muchas ocasiones son insufribles. Desde que el cine dejó de ser mudo en 1927, la interpretación de los actores no sólo consta de los gestos, movimientos o sentimientos reflejados en su rostro. Ni mucho menos.
La voz y su entonación son dos factores muy a tener en cuenta, para mi gusto mucho más importantes que los gestos, y si el actor original pone todo su esfuerzo en transmitir sensaciones con su voz, no veo por qué voy a tener que ignorarlo viéndolo doblado. Sé de primera mano que una persona que no entona bien lo que lee no podrá ser actor, y si conoces a alguno sabrás que se pasa más tiempo sentado leyendo en voz alta el texto que moviendo las manos mientras se imagina hablando con alguien. Si te metes bien en el papel y su personalidad, los movimientos casi surgen solos, pero no la voz. Quizá en teatro esté todo más exagerado y sea más difícil por el hecho de que toda la sala tiene que ver tus movimientos y oírte perfectamente desde lejos, pero el cine es otra cosa.
Empecé a preferir la versión original cuando hace un tiempo vi El Resplandor (The Shining, 1980) en castellano, una película de Stanley Kubrick que más de uno, y no sin razón, la tacha de "la mejor película de terror de todos los tiempos". El doblaje era nefasto, lo peor que he visto. Leí por ahí que el propio Kubrick eligió a los actores de doblaje porque sus voces se parecían a las originales, pero qué queréis que os diga, Verónica Forqué no sabe gritar presa del terror, o al menos, no sabe sin estar viviendo la situación en el plató de rodaje.
Echad un vistazo a la famosa escena de "Here's Jack!" en inglés y en castellano, y notaréis cómo la interpretación de Nicholson queda manchada por el "no temáis, soy vuestra mamaíta íta íta". Antes de nada, tened en cuenta que los gritos de la chica de la versión en español son los originales sin doblar, porque los llega a hacer Forqué y la película sería una comedia en vez de una de terror.
Con esto no quiero decir que todo el doblaje español sea malo, pero para evitar sorpresas como ésta, además de lo explicado antes sobre la interpretación de los actores, muchas de las películas que veo son en versión original. Además, es mucho más fácil encontrar en Internet la versión original que la doblada, así que un problema menos :-).
Si estás leyendo esto desde el mismo blog, seguramente ya sepas a lo que me refiero con el título de la entrada. Llevaba bastante tiempo queriendo hacerlo pero por pereza o falta de tiempo no me puse a ello hasta ahora. El cambio moderniza de algún modo al blog, ya que deja atrás las resoluciones más antiguas, prácticamente en desuso, en beneficio de las más nuevas, mejorando así el aprovechamiento de la pantalla. Así mismo, me otorga a mí más espacio para organizar los distintos elementos de página.
Las antiguas medidas del blog (660 píxeles de ancho) estaban adaptadas para resoluciones iguales o superiores a la ya desfasada 800x600, que sólo un 2,5% de mis visitantes usaba. Pero al añadir las imágenes de los distintos personajes de animación instando al usuario a comentar, ni con esa resolución se veía bien. Así que ampliar el ancho a los actuales 900 píxeles no afectaba a nadie, siempre y cuando quitase dichas imágenes para no perjudicar a los usuarios de 1024x768 (34% de los visitantes). Espero que no os hubieseis encariñado mucho de Bart, Stewie, Bender y compañía, porque he tenido que eliminarlos.
Aprovechando la nueva columna añadida, he reestructurado los elementos para una mejor visualización con menor desplazamiento de pantalla. También cambié el número de entradas mostradas en la página principal, de diez a siete, para aligerar la carga y acortar el blog. También agrandé la imagen de cabecera del blog, para ajustarla a las nuevas dimensiones. Tal vez os parezca ahora demasiado grande, pero todo es acostumbrarse.
Bueno, ¿qué os parece el cambio? También cabe la posibilidad de poner las dos columnas auxiliares juntas en uno de los laterales, para que el texto de las entradas no esté tan agobiado, pero eso lo dejo un poco a vox populi. Si alguien experimenta algún error, malfunción o mala visualización del blog, ruego haga el favor de comunicármelo mediante un comentario en esta entrada, especificando el navegador empleado y la resolución de pantalla usada. Intentaré corregirlo a la mayor brevedad posible.
¡Qué rabia me da esa frase! ¡La odio! Quiero decir, ¿por qué existe? Es una expresión muy usada, pero que no tiene ningún sentido. En uno de esos raros momentos de lucidez que tengo, me puse a darle vueltas a la frase a ver si le sacaba alguna razón de ser, pero fui incapaz. Me parece una típica excusa de mal perdedor. Si sigues leyendo, te intentaré explicar por qué carece de sentido, además de contarte el verdadero origen de esa frase, tan mal adaptada a nuestros días.
Porque a ver, imagínate que tú estás discutiendo con un amigo que tardas exactamente 234 segundos en ir de tu casa a la suya, por decir algo, y él te lo rebate. Y hacéis la prueba cincuenta veces, porque os aburrís tanto que no tenéis nada mejor que hacer. En 49 ocasiones se confirma que el tiempo tardado en recorrer esa distancia es de 234 segundos, pero en una ocasión, por cualquier razón, tardas 240 segundos. Cuando tu amigo te dice que se ha demostrado que es mentira que siempre se tarda 234 segundos, tú le contestas, quedándote más ancho que largo, "es la excepción que confirma la regla".
¡No! Si se afirma algo con rotundidad y al menos una vez se demuestra que no es verdad, ¡no es verdad! Díselo a un científico, que necesita comprobar los cálculos y los resultados del experimento mil y un veces para no echar por tierra todo en lo que ha estado trabajando. Si en igualdad de condiciones no se demuestra el 100% de las veces, no se puede afirmar que sea totalmente cierto. Tan simple como eso.
Por eso no entiendo el sentido de esa frase. Suena a la típica excusa del perdedor, que no quiere reconocer que está equivocado y suelta esa frase para intentar demostrar que sí tiene razón. Y se supone que tenemos que creérnoslo, cosa que no me parece ni medio bien. Si una lanzadera espacial se estrella intentando aterrizar, la razón que da el responsable no es "mis cálculos son correctos, el que se haya estrellado esa nave sólo lo confirma", que es lo que viene a significar "la excepción que confirma la regla". Si dice eso, arruina su carrera y puede pasar una buena temporada en prisión por asesinato involuntario.
Según leo por ahí, se trata de una mala traducción del latín. La frase original es "Exceptio probat regulam", que viene a significar algo como "la excepción pone a prueba la regla", cosa que aplaudo por tener todo el sentido del mundo y confirmar lo que he dicho antes.
Pues eso, voy a cerrar ya el grifo de mis divagaciones porque se me acaban. Y si no te ha caído en la cabeza un elefante rosa cuando termines de leer esta frase, tu caso es la excepción que confirma la regla.
Vamos a justificar un poco con la entrada de hoy el nombre de este blog, que nunca hablamos de ese simpático animal. Se trata de un curioso experimento social que se realizó, o al menos eso dicen, con monos y plátanos, que seguro te invita a la reflexión (y si no te invita, ya lo hago yo al final de la entrada :-P). Copio y pego directamente desde la página en la que lo encontré, aunque desconozco totalmente su legitimidad y puede que todo sea falso.
En cierta ocasión se llevó a cabo el siguiente experimento de comportamiento. Se colocaron 6 monos en una jaula, en el centro de la cual se encontraba una escalera que permitía alcanzar un racimo de plátanos que colgaba del techo. En cuanto uno de los monos intentaba alcanzar los plátanos, se les rociaba a todos con agua helada lo cual hacía que desistiera de su intento. Este proceso se repitió tantas veces cómo intentos por alcanzar los plátanos realizaron los monos. Finalmente, cuando alguno de los monos intentaba alcanzar los plátanos, eran sus propios compañeros los que le impedían acercarse a la escalera a base de golpes hasta que el mono desistía de su intento.
Llegados a este punto, se saca uno de los monos de la jaula y se introduce otro que evidentemente no había participado previamente en el experimento. Al poco de entrar en la jaula, el mono intenta encaramarse a la escalera para tomar los plátanos, pero en cuanto se acerca a la escalera, sus compañeros le agreden a golpes ante la posibilidad de una ducha helada. El nuevo mono no entiende nada, pero tras varios intentos se da cuenta de que no se puede acercar a los plátanos a menos que desee ser vapuleado.
En este momento, se saca de la jaula otro de los monos que empezaron el experimento y se introduce uno que tampoco tiene ningún conocimiento del funcionamiento del mismo. Igual que en el caso anterior, el mono intenta agarrar los plátanos y cada vez que lo intenta, todos sus compañeros de jaula se abalanzan sobre él para impedírselo. La nota curiosa es que el mono que introdujimos a mitad del experimento y que no tiene la experiencia de haber sido rociado con agua helada también participa en la agresión aunque sin saber porqué. Para él, simplemente, no está permitido acercarse a la escalera.
Poco a poco se van sustituyendo todos los monos que comenzaron el experimento por otros que no han experimentado en ningún momento el hecho de haber sido rociados con agua helada.
Cuando se sustituye el último mono de la jaula, el comportamiento de los simios continúa igual, a poco que el nuevo mono intenta acercarse a la escalera es vapuleado por sus compañeros, aunque llegados a este momento, nadie sabe porqué ya que ninguno de ellos ha sido rociado con agua helada. Se ha establecido una regla: "Está prohibido subir por la escalera y quien lo intente se expone a una represión por parte del resto del grupo".
Quizás sea verdad que en ocasiones los monos reflejan un comportamiento casi humano, o quizás seamos los humanos los que en ocasiones nos comportamos como monos.
Que los humanos descendemos de los monos los humanos y los monos descendemos del mismo primate está científicamente comprobado. Por tanto, algo tendremos que compartir con ellos, y muchos de nuestros aspectos sociales también se ven en esa especie animal. Este experimento te hace pensar, "¿hasta qué punto nos dejamos influir por la sociedad?". Hubo, hay y habrá infinidad de costumbres sociales, sin ninguna base razonable, que se basen en algo como esto de los monos y los plátanos. Pero el agua helada dejó de mojarnos hace mucho tiempo, lástima que poder comprobarlo sea casi imposible.
Una de las webs de series que sigo, llamada "Hablando de series...", organizó un concurso por el día de Halloween del año pasado, hace ya dos meses y medio. Consistía en escribir un relato breve como si fuese el guión del capítulo especial de Halloween de una serie. Por supuesto, no podía dejar pasar la oportunidad, así que me puse manos a la obra. Si aún no te he aburrido contándote mi vida, puedes seguir leyendo :-D.
Fuimos doce participantes, con representación de las más variopintas series: How I met your mother, My name is Earl, LOST, Pushing Daisies... El escoger el ganador era mediante un sistema simple de votación hecha por todo aquel que quisiese votar. Había seis premios, a repartir entre los seis más puntuados, y cada uno escogería el regalo que quería llevarse, siempre respetando el orden que la puntuación final diese.
Yo participé con un relato de True Blood, una serie de vampiros recientemente estrenada que me cautivó desde su primer episodio. El caso es que quedé en segunda posición, siendo el ganador un fantástico relato de Pushing Daisies. Por tanto, escogí regalo en segundo lugar. Y esto fue lo que me llegó por correo postal hace unas semanas:
El muñeco cabezón de Dwight Schrute, uno de los principales personajes de la comedia The Office, que me vi entera estas navidades y me encantó. La figura es de unos quince centímetros, de esas típicas con un muelle en la cabeza que tocas y se balancea. Y no os penséis que es plástico: cerámica de la buena. La figura fue comprada en la tienda de la NBC en Los Angeles por la misma Adri, la encargada de Hablando de series..., de primera calidad, y me encanta :-D
Por cierto, si a alguien le apetece leer mi relato, puede encontrarlo aquí, aunque esta es la versión extendida, ya que tuve que reducirla bastante para poder participar en el concurso.
Tal y como hice en septiembre, anunciando las series que pondría aquí para descarga directa, ahora en enero vuelve a tocar. La nueva ración de series, así como la reanudación de algunas tras las fiestas navideñas, hacen que sea necesario dejar de lado a Dexter y Californication hasta que vuelvan las nuevas temporadas en septiembre. Y esta vez me voy a arriesgar con series más importantes.
El domingo 11 de enero comienza a emitirse la séptima temporada de 24, con un capítulo doble ese día y otros dos al día siguiente. Así que todos los martes (y el lunes 12), tendréis aquí las descargas. Esta serie, además de en MegaUpload, también estará en RapidShare gracias a mi amigo []_MoU_[], con enlaces compatibles entre sí.
El miércoles 21 de enero se estrena la quinta temporada de LOST, y también la tendréis por aquí todos los jueves a primera hora. Una serie con mucho público, espero que algunos de ellos pasen por aquí para poder disfrutar de ella.
Y por otro lado, seguiré subiendo la cuarta temporada de How I met your mother, que la emisión lleva parada unas semanas. A partir del lunes 12 de enero vuelven los nuevos capítulos, así que los martes a primera hora estarán aquí colgados, salvo fuerza mayor.
Así que nada, espero que os gusten las series que he escogido para esta temporada. Como digo, elevo la calidad de las series a subir porque fue bastante bien con Dexter y How I met your mother, sobre todo. El próximo lunes tendréis ya por aquí los dos primeros capítulos de la séptima temporada de 24. Ya me diréis qué tal ;-)
Siempre me han hecho gracia los típicos mensajes que normalmente ves más en Internet que en tu propio ordenador, en los que Windows identifica sus principales componentes como dañinos y perjudiciales. Y ayer, cuando iba a apagar el ordenador, me salió esta ventana:
No es de las más graciosas que circulan por ahí, aunque nunca está de más unirse a la causa de echar los trastos a la cabeza de Gates. Pero la frase de abajo, en la que claramente dice que Windows Explorer es un virus u otro tipo de amenaza de seguridad, no tiene parangón.
A ver qué tal sale el sistema operativo Windows 7, anunciado para finales de año ante la falta de acogida que ha tenido Vista. Aunque ya circule por ahí la beta filtrada, prefiero esperar a la versión final.
Que sí, que Linux y Mac son mejores. Pero no me apetece aprender a usar otro operativo, buscar sustitutos de mis aplicaciones y aprender a usarlas y demás parafernalia. Para lo que uso yo el PC, que no hago cálculos cuánticos, me es suficiente.
Tomando prestada la idea del blog de una amiga, y más concretamente a su sección "odios", esta será la primera entrada de esa categoría aquí. Cosas que me sacan de quicio, que no comprendo de la sociedad, o que simplemente no me gustan. Seguro que más de uno comparte esos pensamientos conmigo, odiar es divertido :-). Y hoy hablaré de los críticos de cine de los periódicos nacionales españoles. Literalmente, no les entiendo.
A ver, pongamos como ejemplo la última película que tenía intención de ir a ver al cine y que espero que pronto pueda satisfacer: Ultimátum a la Tierra (The Day the Earth Stood Still, 2008). Poco importa el argumento, el director, los intérpretes y demás concreciones de la película. Sólo quiero reproducir aquí las críticas que los distintos medios de información publican, según recojo en FilmAffinity. Por ejemplo, las estadounidenses del Washington Post y del Chicago-Sun Times:
"No es un completo fracaso. (...) Solemne, sobria y eficiente, 'The Day the Earth Stood Still' logra su objetivo."
"El mensaje de la de 1951, en la era nuclear, era que la humanidad sería exterminada si no parábamos de matarnos los unos a los otros. El mensaje de esta versión del 2008 es que deberíamos haber votado por Al Gore. (...) un caro y vistoso film bien hecho, pero sin valor. (...) Puntuación: ** (sobre 4)."
Puedes estar más o menos de acuerdo, pensar o no como ellos. Pero bueno, lo que sacamos de aquí es que ENTENDEMOS lo que dicen. Pero no podemos decir lo mismo de los críticos de los diarios españoles, pongamos El País y ABC:
"Los hallazgos están en lo iconográfico (...) pruebas de que Derrickson es cineasta de una sofisticación visual sin correspondencia con su titubeante fuerza narrativa. (...) Una pesadilla impecable en sus formas que no tiene demasiado claro a qué miedo servir de metáfora."
"Derrickson ha optado por rebajar la pegada mesiánica del original de Robert Wise en favor de un mensaje bíblico, optimista y naíf. Así, pisa de puntillas por las huellas cincuenteras con un estilo aséptico y funcionarial (...) Puntuación: ** (sobre 5)."
Exacto, ¿qué coño están diciendo? Tienes que leerla un par de veces, despacito y concentrado para entenderlo. A ver, que alguien levante la mano si sabe lo que significa "naíf" sin buscarlo en el diccionario, o que use esa palabra habitualmente. Seguro que pocos.
Escritores frustrados. De jóvenes hicieron periodismo porque es la carrera más cercana a "aprender a escribir". Querían ser grandes autores literarios, escribir auténticos best-sellers, recordados y admirados durante años. Pero les salió el tiro por la culata y acabaron escribiendo críticas de cine en un periódico. Y claro, quieren demostrar al mundo que saben mucho, que escriben genial, y tienen que concentrarlo en cuatro escasas líneas. El resultado: algo ininteligible. No por el hecho de usar expresiones raras o palabras rebuscadísimas vas a tener más razón ni vas a enviar mejor tu mensaje.
En fin, que odio a la gente que va de lista. Y más aún si se pierden por el camino de intentar demostrarlo.
Bueno, ya tenía yo ganas de anunciar algo así. Los que más tiempo llevéis siguiendo este blog, recordaréis que en febrero de este año empecé a trabajar en cierto blog de series, pero unos meses después, concretamente en junio, lo dejé por discrepancias con la dirección. Me pagaron mi dinero y me fui por donde había venido. El caso es que, como habréis notado, me gustan las series. Sé bastante de ellas y normalmente estoy bien informado. Y al poco tiempo empecé a divagar con otro compañero sobre abrir un blog nuevo y llevarlo por los cauces que creemos son más adecuados. Así, en diciembre de 2008, nació Seriéfilos.
Encontramos una oferta para tener un hosting gratuito durante un año, y no lo dudamos. Escogimos un .com para el dominio, y así de bonito y profesional quedó. Tras un verano de preparar el blog, tanto logística como visualmente, la pereza llamó a mi puerta. Abandoné el proyecto por falta de ganas, en parte porque me di cuenta de que hablar de spoilers no era lo mío, los odiaba.
Y así fue como en un día de noviembre, viendo la fantástica serie True Blood (que por cierto, recomiendo a todo el mundo), me di cuenta de que no todo eran spoilers en la viña del Señor. Se podía hablar de mil cosas: impresiones, análisis, teorías para próximos capítulos... Y me puse en marcha de nuevo. Coincidió que se nos unió otro antiguo compañero del otro blog, y el mismo 1 de diciembre lanzamos el blog, hace ya diez días. No lo anuncié antes porque prefería que hubiese un poco de contenido.
Para saber un poco más a fondo la temática de Seriéfilos, os invito a que leáis el Sobre nosotros. Tenéis varias entradas (concretamente 21 ahora mismo) para ojear el blog y que decidáis si os gusta o no, si se adapta a vuestras necesidades seriéfilas. Las descargas directas seguirán estando en este blog, no temáis.
Espero que os guste cómo quedó, porque yo solito adapté la plantilla y diseñé todo el apartado visual, incluído el banner y el logo. Fue un trabajo bastante pesado. Estáis todos invitados a entrar, leer, comentar y, si os gusta, quedaros y sucribiros a su feed. ¡Espero veros por allí, cuantos más seamos, mejor blog haremos!