viernes, 17 de octubre de 2008

La estupidez estadounidense

Hace ya algún tiempo, y estoy hablando de años, me llegó uno de esos mails en cadena pertenecientes al 5% que son entretenidos o interesantes. El otro 95% no merece ni ser abierto. El caso es que leí algo que me pareció muy interesante, pero no sé cuán verídico es. Hablaba sobre la estupidez de los estadounidenses, concretamente dos casos en los que esto quedó patente. No tengo el mail a mano, y no lo encuentro por ningún lado, así que tirando de memoria como estoy, tal vez difiera un poco de lo que realmente era. Pero en fin, allá vamos:

En el primero de los casos, nos contaban que los bolígrafos normales no funcionan en el espacio al estar en gravedad cero, por lo que los astronautas no podían escribir con facilidad. Los científicos estadounidenses pronto se pusieron las pilas para inventar un nuevo bolígrafo a presión, que podía escribir sobre cualquier superficie y bajo temperaturas extremas sin ningún problema. La investigación y fabricación de estos aparatos costó mucho dinero, obviamente pagados por los contribuyentes, ya que la NASA es perteneciente al Gobierno y, por tanto, pública.

Los rusos, acaecidos con el mismo problema de no poder escribir con bolígrafos normales en el espacio, también pusieron a trabajar sus mentes hasta llegar a una fantástica solución: usar lápices de grafito, los de toda la vida. Y, obviamente, sin gastar dinero en ello, ni público ni privado. Estadounidenses: 0; resto del mundo: 1.

El segundo de estos casos de estupidez norteamericana nos llega desde una fábrica de pastillas de jabón de mano. Muchos clientes presentaban quejas porque, por errores durante el empaquetado, muchas de las cajitas de cartón llegaban vacías a las tiendas. Para solucionarlo, en esta empresa se instaló un sistema en el que los jabones, una vez empaquetados, pasaban sobre un sistema de básculas que detectaba si una cajita estaba vacía o no, para su posterior deshecho mediante un brazo robot. Algo que costó miles de dólares desarrollarlo, inventarlo e instalarlo en la cadena de montaje.

Pero como en todas partes del mundo se fabrica jabón, una pequeña empresa china padecía el mismo problema de cajitas vacías. El dueño, algo carente de recursos económicos, puso un ventilador frente a la cadena de montaje. Así, las cajitas de cartón caían si estaban vacías. Mucho más económico y sensato.

Y eso era todo. Como digo, no sé hasta qué punto esto era verdad, pero cuanto menos es curioso ver cómo el ingenio o la sensatez siempre primarán sobre la grandeza económica.

2 monerías:

Wis_Alien dijo...

Que grande lo de los jabones!! xDD Lo de los bolis yo ya lo he oido en varios sitios, por lo que puede ser que sea cierto...

Los americanos son un poco tontos a veces... xDD

Publicar un comentario