
Seguramente muchos de vosotros ya lo sepáis, sobre todo si sois usuarios del excelente servicio de música en streaming
Last.fm. El pasado miércoles 22 de abril fue el último día que pudimos disfrutarlo sin pagar, y ni siquiera fue todo el día. Porque lo siento, nunca he pagado por ningún servicio de Internet y no será hoy cuando lo haga por primera vez. Y aunque sean tres euros mensuales, me niego. Por eso es el momento de hablar de alternativas gratuitas. Sí, se trata de
Spotify, del que todo el mundo habla últimamente.
Y no es para menos. Spotify ya era para muchos mejor que Last.fm, aunque todo es cosa de gustos ya que ofrecen cosas distintas. Y ahora que el líder por excelencia se ha vuelto de pago,
Rockola,
Yes.fm y el propio Spotify son los que se disputan el mercado. Reconozco que aún no probé Rockola, pero por la escasa fama que tiene creo que Spotify lo supera. Yes.fm ni siquiera me gusta en su versión gratuita, que es bastante limitada.

Que nadie espere encontrarse en Spotify un sustituto de Last.fm, porque no va a encontrarlo. Mientras que el segundo reproduce música aleatoriamente según tus gustos musicales y tus preferencias sin que puedas escoger en ningún momento una canción en concreto, el primero es una extensa base de datos musical totalmente a la carta: introduces el nombre de una canción, un intérprete o un álbum y se te listan un montón de temas, con el que basta un doble click para escucharlo al completo.
Personalmente echo de menos la ausencia de una lista de tus artistas preferidos de los que escuchar música aleatoriamente (vamos, lo que venía siendo Last.fm), algo que puede ser suplido con mucha (pero mucha) paciencia creándote una lista de reproducción de temas y poniéndolos a reproducir aleatoriamente. Porque esa es otra buena característica de Spotify: la posibilidad de crear listas de reproducción personalizadas.
En contraposición a no tener lo mencionado antes de Last.fm, Spotify posee una radio en la que elegir géneros y décadas musicales, dar al play, y empezar a escuchar de manera aleatoria los temas que coincidan con ese criterio. No se puede acotar más por mucho que lo intentes, ni siquiera el idioma. Una opción interesante para el que le guste, yo personalmente aún no lo he usado porque mis preferencias musicales no se satisfacen tan fácilmente.

Spotify es totalmente gratuito, pero insertan publicidad cada quince canciones o por ahí, así que no te asustes cuando oigas hablar a un señor de Vodafone vendiéndote la moto. Si no quieres publicidad, siempre puedes pagar 1€ diario ó 10€ mensuales, pero la publicidad no es tan molesta como para que alguien se plantee seriamente pagar esa cantidad de dinero.
Si quieres probar la aplicación, porque no es web (algo que se agradece al no recargar el uso de RAM del ordenador como hacen la mayoría de servicios en streaming), necesitas una invitación de alguien que ya esté registrado, o conocer
este link secreto para registrarte y descargarte el programa.
En definitiva, Spotify una buena alternativa al gratuitamente desaparecido Last.fm, pero que a un servidor, al que le encanta randomizar, le parece que no le llega a la suela de los zapatos.
Echaré de menos a Last.fm. Tal vez cuando pase la "crisis" sea gratis otra vez...